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jueves, 9 de julio de 2020

GR-283 Ruta del queso de Idiazabal (Etapa 4: Lizarrusti-Beasain)

Día 4
Lizarrusti-Beasain

Distancia : 26,5 Km
Desnivel + : 578 m
Desnivel - : 1034 m

Hoy la última etapa de la Ruta del queso de Idiazabal. Es martes día 23 de junio y la previsión del tiempo es que va a hacer mucho calor, hasta los 32º C. Sabiendo esto nuestra intención es salir muy pronto para quitarnos con la fresca la parte más dura, que hoy no lo va a ser tanto como los días anteriores. Hemos pasado muy buena noche y tanto Eneko como yo hemos descansado muy bien. A las 6h00 nos hemos levantado y hacia un frío de narices. Nos hacemos un té y después de recoger todo nos ponemos en marcha.

De Lizarrusti subiremos al embalse de Lareo por el bonito camino del antiguo ferrocarril maderero que pasa junto a las vías de escalada de Alleko y el precioso paraje de Akerreta donde hay un túnel. Desde el embalse nos dirigimos al paso de Baiarrate, entre Sarastarri y Akaitz Txiki y comenzamos una bonita subida hacia Enirio pasando por refrescante fuente de Aitzalde. Una vez en Enirio, todo para abajo. Comenzamos a descender por un precioso vallecito donde la siguiente majada que encontramos es la de Uidui. Un lugar realmente precioso. Seguidamente llegamos al dolmen de Jentillari y al collado de Pikueta donde se encuentran las bordas de Mendibil. A partir de aquí comenzamos un descenso más pronunciado por la llamada calzada de los gentiles o calzada de Enirio. La calzada finaliza al llegar a los depósitos de agua de la CAF. Un poco más adelante se encuentra el área recreativa de Olakosaroi. Ni paramos. El calor hasta ahora lo hemos evitado pero ya empieza a notarse, sobre todo cuando salimos a zonas sin arbolado. La bajada desde Olakosaroi a la central de la CAF nos ha parecido interminable, una pesadilla. El camino es una pista que traza varias zetas, se anda mucho y realmente se avanza poco. Una vez abajo, en la central, pasamos por el centro de interpretación del agua, donde hay un pequeño embalse bastante bien acondicionado, con bancos. Un sitio bonito. Después de esto cogemos una pequeña pista que a través de varios caseríos y casi siempre pegados al río Amondarain nos llevará hasta el pueblo de Zaldibia. El calor comienza a ser asfixiante. Llegamos a Zaldiabía a las 12h00, buena hora para almorzar. Dos birras con limón (la primera por necesidad y la segunda por vicio) y huevos fritos con jamón. ¡Joder pues si que teniamos hambre!. Después del almuerzo viene la parte más dura. Nos quedan 6 km hasta Ordizia pero sabemos que el sol nos va a castigar de lo lindo. ¡Y así ha sido!. Nos ha costado la leche subir hasta Lazkaomendi, solo son unos 100 metros de desnivel pero ibamos renqueando. Lo bueno es que una vez arriba solo nos quedaba bajar. Tras pasar por el Parque de Oiangu, donde hemos hecho otra pequeña parada junto a la fuente, hemos entrado en Ordizia. De Ordizia a Beasain hay un par de kilómetros que se nos han hecho interminables pero al final, como no, hemos llegado. ¡Y que contentos nos hemos quedado!

Ha sido fascinante esta Ruta del queso de Idiazabal. Es un recorrido muy completo, variado y precioso. Totalmente recomendable.

Track etapa 4 Lizarrusti-Beasain:



Track Gr-283 Entero:




Fotos:


Son las 6h00 y levantamos el campamento. Hace un frío del copón. Hoy barrunta mucho calor y queremos salir pronto para asegurarnos que cuando comience a calentar estamos al menos en Zaldibia. Somos conscientes que el tramo Zaldibia-Beasain vamos a pasar calor si o si porque ese tramo está expuesto. Hoy, al contrario que ayer, hemos dormido muy bien. Lo hemos hecho en esta hierbita frente a las mesas de picnic. A la noche a hecho mucha rasca aunque nosotros no hemos pasado frío. Los sacos de pluma han cumplido con creces. Como va siendo habitual nos calentamos unos tés y comenzamos a caminar.


Cogemos el camino que va al embalse de Lareo; un clásico.


Pasamos junto a las paredes calizas de Lizarrustiko haitzak donde se pueden ver varias vías equipadas para la escalada.


El sendero en algún tramo es algo estrecho y han colocado unas cadenas por si alguno va con miedo ya que el barranco es empinado. Para mi son totalmente prescindibles, pero como es una ruta muy frecuentada por todo tipo de gente estará justificado.


El camino por el que vamos es el antiguo trazado de un ferrocarril maderero. En el paraje de Akerreta el camino atraviesa la pared rocosa mediante un túnel.


Puente sobre la erreka Agauntza en el paraje de Akerreta


Un rincón precioso.


Un poco más arriba alcanzamos el embalse de Lareo. El sol comienza a salir por encima del monte Akaitz-Txiki. La subida hasta el embalse nos ha servido para calentar y ahora comienza a sobrarnos la ropa. Una paradita y continuamos.


En el corazón de la sierra de Aralar fue construido en 1989 el embalse de Lareo. No es una presa enorme, tan sólo un pequeño lago artificial que satisface las necesidades de agua potable de la comarca. Sus apacibles aguas, un auténtico espejo entre montañas, reflejan los densos bosques que pueblan sus orillas, ideales para comer al aire libre, descansar al sol o pescar. Y es que en sus profundidades abundan las truchas arco iris, muy apreciadas por los aficionados a la pesca de agua dulce.



Rodeamos el embalse en sentido antihorario, dirigiendonos al puente.


El embalse visto desde el puente.


Vamos hacia el paso de Baiarrate con el Akaitz-Txiki frente a nosotros.


Llegamos al paso de Baiarrate que comunica la zona de Lareo con el valle de Enirio. Al llegar al paso nos encontramos con el cauce seco de una erreka que hace las veces de camino. Es una zona bonita. No sé si esta zona está siemrpe seca o a veces pasa el agua. Me recuerda a las ramblas mediterraneas donde solo fluye agua cuando haya lluvias torrenciales.


No metemos en el cauce seco y enseguida encontramos un poste de señalización que nos indica que tenemos que subir por la parte derecha. Zona un poco caótica donde hay que andar atentos a las marcas.


Atravesamos la zona oeste del monte Akaitz-Txiki, una zona muy bonita, y llegamos a la fuente de Aitzalde. Agua fresca que entra de maravilla.


Salimos del bosque y empezamos a movernos por terreno herboso. Esto es señal que nos estamos acercando a Enirio.


Atravesamos una zona de campas por el paraje de Belatxinga


Una mirada hacia atrás para ver lo que dejamos: Akaitz-Txiki, su vertiente norte.


LLegamos a las bordas de Enirio. Ya podemos decir que nos hemos quitado la parte más dura de la etapa, que la verdad ha sido bastante suave. Hoy la etapa va a ser con diferencia la etapa más fácil del GR, con mucha bajada. Hoy lo duro no van a ser los kilómetros o el desnivel sino el calor.


Afotando la cresta del monte Sarastarri desde Enirio.


El paso de Baiarrate, donde se juntan Akaitz-Txiki y Sarastarri.


Desde Enirio podemos admirar un paisaje soberbio de la comarca del Goierri cubierta por un mar de nubes.


Nos desviamos de la ancha pista para meternos en un vallecito por el que vamos hacia la majada de Uidiu.


Majada de Uidiu, a unos 700 metros de la de Enirio. Las bordas rodeadas de fresnos; el fresno es el árbol protector según las creencias.


La borda, cuya entrada tiene pintada un ikurriña, es el refugio del club de montaña Gailurreruntz de Zaldibia. Es un refugio privado pero tiene un espacio nada más entrar que es refugio publico. Es pequeño y muy apañado y para un apuro está bien saberlo. Hace poco ha sido reconstruida, ya que alguien le prendió fuego.


Uidui está enclavado en un rincón muy bonito.


Antigua txabola pastoril en Uidui.


Seguimos avanzando en suave descenso por este precioso vallecito.


Enseguida llegamos a otro sitio emblemático de Aralar: el dolmen de Jentillarri (se aprecia el dolmen en el fondo)


Dolmen de Jentillarri
Fue el primer megalito encontrado en esta sierra; a fines del XIX, por el geólogo Adán de Yarza. «Este dolmen tiene galería y tiene cámara, es diferente a los del entorno, los hay similares al norte de los Pirineos, y uno igual en la Venta de Arrako, al norte de Isaba. Se aprecian dos zonas diferenciadas, y en la cámara donde se depositaban los cuerpos hoy en día hay resquicios entre las losas laterales, pero es de suponer que cuando se construyó, hace 4.700 años, sería un recinto hermético, para que los animales no pudieran acceder a los cadáveres ...». La losa que cubre actualmente la cámara mortuoria fue puesta allí hace medio siglo, tras dar por hecho que esa gran piedra existente al lado de las losas verticales sería realmente la tapa. Hay quien defiende que no fue colocada en su posición original. (fuente: Diario Vasco)


Un poco más adelante de Jentillarri y mirando hacia la cresta del monte Sarastarri, hay un pequeño valle o vaguada conocido como Ondarre. Muy peculiar lugar este de Ondarre, desde el punto de vista de la geología. En la época de los neandertales y primeros cromañones, nuestros antecesores, hubo allí un lago. Muchos animales acudirían allí a beber agua. Hoy en día, si uno abre los ojos, verá que el terreno está repleto de pequeñas piedras redondeadas de color oscuro y gran fragilidad, señal de que la zona estaba sumergida bajo el agua. Miles de años después de que desaparecieran los neandertales, ya al final de la última glaciación o cuando se llegó a las condiciones climáticas actuales, ocurrió que se abrió una sima-sumidero en la base, la cual sigue ahí en la actualidad. Finalmente se conformó un paisaje muy peculiar: una mezcla de montículos y depresiones, a modo de dolinas.


Llegando a las bordas de Mendibil situadas en la ladera del monte Pikueta o Martxabaleta


Camino al paraiso.


Bonito mar de nubes sobre el Goierri.


Comenzamos un descenso más fuerte a partir de las bordas de Arrantsaro. Aquí comienza la calzada de Enirio conocida también como la calzada de los gentiles.


Según bajamos aparece el Ausa Gaztelu.


La calzada de Enirio aparece en algunos tramos.


Una pequeña ventana desde el camino. Abajo el barranco de Osinberde


Alcanzamos el espolón de Haitzarte (Auza Gaztelu). En frente Intzartzuko haitzak


Sigue el mar de nubes. Por abajo empezamos a ver algunos baserris de Zaldibia. Se empieza a sentir el calor cuando salimos a zonas despejadas.


El amigo Eneko y detrás parte del espolón Haitzarte del Auza Gaztelu.


De camino al área de Olakosaroi pasamos por la fuente de Gaitzola. Antes de esta hemos pasado por otras dos pero no tenian agua.


Los depositos de agua de la central de la CAF.


Antes de llegar a Olakosaroi aparece por nuestra derecha el sheriff : Txindoki


Pasada el area de Olakosaroi podemos ver el magnífico baserri Iparragirre. Muy bonito. Yo me conformaba con la pequeña extensión de la derecha.


Nubes por la zona del Murumendi.


A lo lejos vemos el Ernio.


Y pasado el baserri Iparragirre comenzamos un pesadisimo descenso hacia la central de la CAF, creo que es Arkaka, a traves de varias lazadas por la ladera del monte. Es una bajada que se anda mucho y se avanza muy poco. Hay maneras de llegar a Zaldibia más directas y está no lo es. Pero bueno, por aquí han derivado los GR.


De nuevo el monte Txindoki.


Abajo la central de la CAF. Ahora es el Centro de Interpretación del Agua


La Central Hidroeléctrica de CAF, testimonio vivo de la historia cultural del valle, esta fundada ininterrupidamente desde hace más de 100 años. Desde los orígenes fue propiedad de CAF, y tuvo un valor estratégico para el desarrollo de la empresa hasta que a mediados del siglo pasado Iberduero pasó a suministrar electricidad a la empresa con cierta garantía. Hace una década CAF decidió modernizar las instalacions productivas. La planta de abajo es donde se ubican las dos turbinas y todos los cuadros eléctricos y cuadros de mando que se controlan desde las instalacions de la fábrica en Beasain.


Aqui, en Arkaka, hay un pequeño lago artificial. Es la escuela de pesca y zona de descanso.


Un rincón bonito y fresco.


Ahora toca ir por una especie de bidegorri entre caserios a medida que nos acercamos a Zaldibia que se encuentra a unos 3 Km.


Puente de Zubialde: 
Puente de piedra con dos ojos formados por falsos arcos. Más tarde me enteré que este puente tiene un elemento protegido. Como puede observarse en la foto en uno de los lados hay una barandilla y en el otro hay un muro. En el otro extremo del muro, cruzando el puente, hay un elemento que está protegido y es la cabeza de un caballo esculpida en piedra.


Cerca del caserío Zubialde, junto a nuestro camino, encontramos la karobia de Zubialde.


Por fin aparecen los primeros edificios de Zaldibia. Son casi las 12h00 y estamos pensando en el almuerzo. Ahora mismo ya hace un calor de la leche y lo peor es que va a más.


Con las ganas que tengo de tomarme una cerveza no soy capza ni de enfocar.


Paradita en el Arrese de Zaldibia. Han caido dos birrones con huevos fritos y jamón. Cualquiera nos mueve de aquí. ¡Qué bien se está!


¿Están ricos?.


Y después del almuerzo a seguir subiendo. ¡bufff! ¡que angustia!. Solo quedan 6 Km de ruta pero van a ser 6 Km de sufrimiento. No nos queda otra.


Retomamos el GR y comenzamos a subir por la carretera que va hacia Lazkaomendi. Vamos entre sol y sombra.


Abajo queda Zaldibia. Empezamos a tener bonitas vistas.


A la altura del caserio Miranda.


El Txindoki se lleva todas las miradas.


Por el alto de Okobio. A partir de aquí la subida se suaviza.


Pasamos junto al restaurante Itxurrene. Habré pasado por aquí cuatro veces y las cuatro estaba cerrado. Mejor que esté cerrado por que sino me quedo aquí y no bajo a Beasain hasta que se haga de noche.


La pequeña ermita de San Joan Ante Portalatiña perteneciente al t.m. de Lazkao.


Lazkaomendi.


¡Ostras! ¡Otro restaurante! ¡El Pipas! Pues estaba cerrado.


Aquí, en Lazkaomendi, la perrita Dru dice que tururú, que ella ya no camina más.


Hacemos una parada junto a la fuente. Los últimos kilometros viene renqueando. Al día siguiente nos enteramos que tenía una garrapata y la estaba dejando sin fuerzas.


Desde Lazkaomendi  hay una vista del monte Txindoki de postal.


Por allá al fondo la Sierra de Aizkorri. ¡Menudo vueltón nos hemos dado!.


Poco a poco vamos bajando. Eneko y yo hacemos relevos para ir cogiendo a Dru.


Ya vemos Beasain, nuestro final de ruta.


Llegamos al parque de Oiangu y hacemos otra buena parada junto a la fuente. realmente el calor es agotador. No nos queda nada y se nos está haciendo eterno.


Muy bonito este parque de Ordizia, con muchas mesas y muy grande. Dispone de juegos infantiles. así como de dos áreas de estancia, dotadas con mesas y bancos (75), asadores (20) y fuentes (3).


Baserri Oiangu


Últimos metros por este bonito parque.


Salimos al barrio de Altamira de Ordizia.


El panel con la información del GR283 de la etapa oficial Lizarrusti-Ordizia


Y ahora a atravesar Ordizia por su calle pricipal.


Pasamos junto al edificio del mercado.


y ni paramos, seguimos hacia Beasain donde si haremos una parada antes de coger el tren de cercanias.


Últimos metros hacia la estación buscando la sombra.


Llegamos a la estación de Beasain tres días después de haber comenzado esta preciosa vuelta. Una vuelta preciosa e inolvidable que quedará grabada a fuego en nuestra memoria.